Dos décadas de porteros de La Fábrica en el siglo XXI

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Al terminar la segunda década del siglo XXI, conviene hacer balance de los sesenta y ocho guardametas canteranos que han defendido las porterías de Real Madrid Castilla, Real Madrid C (tristemente desaparecido para aquellos que no nos perdíamos un encuentro cada fin de semana), y Real Madrid Juvenil División de Honor en estos últimos veinte años. Muchos de ellos han tenido una trayectoria exitosa en la disciplina blanca y en sus andaduras posteriores, repartidos por todo el universo futbolístico. Desde un Campeón del mundo absoluto como Iker Casillas, pasando por un ganador de la UEFA Europa League como David Soria, o por un consumado parapenaltis consolidado en la élite como Fernando Pacheco, hasta el meta que, gozando de la titularidad en la final, consiguió la primera Youth League para las vitrinas blancas, Luis López, la cantera blanca ha estado presente en el intento de evitar goles contrarios en las porterías de un buen número de clubes a lo largo y ancho de este mundo.

Estos son, ordenados por su año de nacimiento, los cancerberos que han pertenecido a dichas plantillas, o al menos han sido convocados en alguna ocasión, aunque no hayan llegado a disputar minutos, porque desde el trabajo silencioso de algunos de ellos, también han contribuido a que sus compañeros hayan brillado como lo han hecho.

  1. Eduardo Almansa (1974). Portero alicantino que en la temporada 99-00 compartió vestuario con Oliver y Casillas y que cuenta en su palmarés con la Copa Intercontinental del año 98, ya que viajó a Japón con el primer equipo. Fue un portero veterano para aquel Castilla del principio de la primera década del siglo, puesto que jugó en el filial con 25 años, y destacaba en esa época por su metro noventa de estatura.
  2. Oliver Cuadrado (1977). Madrileño, jugó más de 50 partidos con el Castilla, algo al alcance de muy pocos. Viajó a Japón para la Copa Intercontinental del año 2000 (la que no se ganó), y fichó por el Compostela, con el que jugó en Segunda división. Emigró para jugar en Suiza y terminó su carrera a los 37 años tras más de 100 partidos en la Tercera madrileña, demostrando ser un meta solvente en todos sus clubes.
  3. Carlos Sánchez (1978). Madrileño, casi cien partidos con el Castilla. Tercer portero de la primera plantilla durante tres temporadas compitiendo con Casillas y César, llegó a debutar en Primera en Mallorca de la mano de Vicente Del Bosque. Cuenta con la Champions League de 2002 en su palmarés. Fue Trofeo Zamora con el Castellón en Segunda y se retiró en el Puerta Bonita en Tercera. Un ejemplo de trabajo en la sombra.
  4. Sebas Moyano (1978). Cordobés, fichó por el Castilla ya con 24 años, y casi metro noventa. Solo estuvo una temporada, con grandes actuaciones, pero fue un caso algo extraño, pues, al ser mayor de 23, no podía jugar con el primer equipo sin perder la posibilidad de retornar al filial según el reglamento de la competición, así que retornó al Córdoba de Segunda división y terminó su carrera en Puertollano.
  5. Ricardo Pisón (1980). Otro caso curioso, el de este portero riojano, que también rozaba el metro noventa y que fue reclutado por la cantera blanca, pero no llegó a disputar ni un minuto con el Castilla, aunque compartió vestuario con Carlos Sánchez y Codina. Tiene el exótico récord de haber jugado en el Logroñés en sus cuatro denominaciones y terminó su carrera en la Tercera riojana.
  6. Iker Casillas (1981). Sin lugar a dudas, el mostoleño, 25 años de madridista, es el portero más importante que ha dado La Fábrica en toda su historia, hasta el momento. Un Campeonato del Mundo y dos Eurocopas con España, tres Champions League, cinco Ligas con el Real Madrid, una con el Oporto… La relación de todos sus títulos es tan abrumadora que no cabe en un solo artículo. Casi mil partidos oficiales disputados entre Real Madrid, España y Oporto. Pasarán muchos años hasta que otros canteranos puedan alcanzar sus méritos, así que debe ser el espejo en el que se miren. Tras su reciente retirada, ocupa un puesto en la Fundación Real Madrid y su recuerdo es ya imborrable, su legado, inabarcable. Su figura es, probablemente, la que inspira este reportaje.
  7. Manu Herrera (1981). Madrileño, con una larga carrera en las porterías que aún continúa activa. Coincidió con Iker en el Real Madrid C y aunque no llegó a debutar con el Castilla, ha jugado más de 200 partidos entre Primera y Segunda, fue Trofeo Zamora con el Elche en Segunda, y este año salió del At. Baleares para defender la meta del Intercity alicantino, en Tercera División. Un broche a sus veinte temporadas como profesional.
  8. Diego López (1981). El lucense vivió varias cesiones antes de lograr debutar con el Castilla, siendo vital para el ascenso a Segunda de 2005. Subió al primer equipo, aunque apenas disfrutó de oportunidades, se marchó para ser titular en Villarreal, y volvió desde Sevilla a la casa blanca para engrosar su palmarés con la Champions de 2014. Tras pasar por Milán, apura sus últimas temporadas en el Espanyol de Barcelona.
  9. David Cobeño (1982). Mostoleño como Iker, fue el portero titular del Castilla en la primera temporada en Segunda de este siglo y convocado hasta nueve veces con el primer equipo sin llegar a debutar en Liga. La temporada siguiente ganó la Uefa Europa League con el Sevilla y tras un año en Almería, perteneció al Rayo Vallecano durante ocho temporadas hasta su retirada. Continúa en el organigrama del club de la franja roja.
  10. Jordi Codina (1982). Barcelonés, permaneció en el Castilla cinco temporadas (récord), antes de ganar una liga con el primer equipo en la que fue titular en la última jornada en el Bernabéu frente al Levante. Después estuvo seis temporadas en el Getafe y, tras jugar en Reus y Fuenlabrada, acabó retirándose en el Móstoles. Trabaja como preparador de porteros en La Fábrica, así que los chavales pueden disfrutar de su simpatía y profesionalidad.
  11. Antonio Reguero (1982). Madrileño, una grave lesión de rodilla mientras pertenecía al Real Madrid C, truncó su más que probable ascenso al Castilla y provocó que en España no pasara de Segunda B, pero después ha sido un portero con una importante trayectoria en la liga escocesa y actualmente triunfa en la liga de Finlandia, en la que, con 38 años, juega en uno de los equipos punteros de la capital.
  12. Diego Arroyo (1983). Madrileño, aún en edad juvenil, compartió vestuario con Carlos Sánchez en el Castilla, en las temporadas en las que este era el inquilino indiscutible de la meta castillista. Llegó a jugar diez partidos en dos temporadas, pero buscó otras opciones lejos de la Ciudad deportiva blanca y aunque llegó a debutar en Segunda con el Elche, se retiró prematuramente.
  13. David Sierra (1983). Madrileño, jugó dos temporadas con el Real Madrid C y viajó a algunas concentraciones con el primer equipo sin llegar a sentarse en el banquillo. Debutó en Segunda militando en la Ponferradina y tras un curioso periplo internacional por Puerto Rico, Honduras y Estados Unidos, terminó su carrera ascendiendo al Conquense de Tercera a Segunda B y retirándose a continuación.
  14. Francisco Kiko Escribano (1984). Cordobés, titular indiscutible en aquel Juvenil batallador entrenado por Díaz Carlavilla, ya no jugó tanto en el Madrid C y volvió a su tierra para recalar en el filial del Córdoba antes de pasar por varios equipos de la segunda B del sur de España. Acabó su carrera como portero en el Ciudad Jardín de la regional andaluza.
  15. Carlos Saavedra (1985). Madrileño, aunque fue internacional sub 19, y su paso por el Real Madrid C fue prometedor, fichó por el filial del Valencia. Tras una interesante trayectoria con techo en equipos de Segunda B castellano manchegos y extremeños se retiró en la tercera madrileña en las filas del Trival Valderas, dejando la sensación de que aún habría podido seguir evitando goles.
  16. Dani Hernández (1985). Primer guardameta no nacido en España de este reportaje, el de Caracas, internacional por Venezuela, pasó dos años en el Real Madrid C en los que, desde sus casi dos metros de estatura, jugó muy poco, pero mantuvo su sueño de llegar a Primera, que cumplió en el Valladolid. Ahora lleva siete temporadas en Tenerife, en las que ha disputado cerca de doscientos partidos en Segunda.
  17. Francisco Kiko Casilla (1986). El tarraconense es posiblemente, junto a Pacheco, el mejor portero que defendió la portería del Real Madrid C y, pese a que en el Castilla, que estaba en Segunda, apenas tuvo oportunidades, pasó al Espanyol y no tardó en debutar en Primera división. Tras triunfar cedido en Cádiz y Cartagena, se consagró en el equipo perico, lo que le sirvió para ser internacional absoluto, regresar a la disciplina blanca y ganar tres Champions League pese a no disfrutar de un papel tan destacado por la alta competencia con Keylor Navas. Actualmente, lucha por mantenerse en la Premier League con el Leeds United.
  18. Raúl Escribano (1986). Madrileño, suplente de Adán en el Real Madrid C, apenas jugó la última jornada de una temporada en la que el equipo resultó campeón del grupo madrileño de Tercera división, a las órdenes de Abraham García. Su techo estuvo en Segunda B con el Navalcarnero, y tras pasar por Colmenar Viejo y Sanse, se retiró siendo aún muy joven.
  19. Enrique Reguero (1987). Madrileño, tras destacar sobremanera en el Juvenil División de Honor, tuvo un paso fugaz por el Real Madrid C y después ha disfrutado un curioso peregrinaje por buena parte de la geografía española en clubes de Segunda B y Tercera en los que casi siempre ha sido titular, siendo su club actual, el Puertollano, en el que más ha brillado con luz propia.
  20. Antonio Adán (1987). El de Mejorada del Campo estuvo diecisiete años en el Real Madrid, desde los nueve hasta los veintiséis. Grandes actuaciones con Juvenil (Copa de campeones 2006), Madrid C (cuarenta partidos y campeón de liga en Tercera) y Castilla (más de ochenta partidos en el primer filial), le hicieron merecedor de subir al primer equipo manteniéndose tres temporadas (una liga) en las que tuvo muy pocas oportunidades, además, en un momento convulso de la portería blanca. En el Betis, se hizo un portero de primera (120 partidos), y tras ser el suplente de Jan Oblak en el At. Madrid (una supercopa de Europa), disfruta de la titularidad en el Sporting de la ciudad de Lisboa en la liga portuguesa.
  21. Felipe Ramos (1988). Madrileño, otro portero que tanto en el Madrid C como en el Castilla dejó grandes sensaciones, pero abandonó la disciplina blanca y pasó por tres filiales más, Deportivo, Mallorca y Valencia, sin llegar a debutar ni en Primera ni en Segunda. Pese a ello, lleva cerca de 300 titularidades en distintos equipos de Segunda B y ahora en San Sebastián de los Reyes saben lo que es tener un seguro de vida en su meta.
  22. Gonzalo Gutiérrez (1988). Madrileño, no llegó a debutar con el Castilla (suplente quince partidos) y tampoco jugó mucho en el Real Madrid C, pero en Getafe se sentó en un banquillo de Primera, sin llegar a debutar. Cádiz y Granada, de manera alterna, le disfrutaron antes de un breve paso por la liga noruega, para terminar retirándose en Tercera en Alcobendas. Como comentarista deportivo tiene bastante futuro.
  23. Aitor Arasa (1988). Tarraconense, estuvo cuatro temporadas en el Real Madrid C, en las que jugó un buen número de encuentros, pero no consiguió subir al Castilla y fichó por el Burgos, lo que le sirvió para debutar en Segunda B. No tuvo suerte en su andadura profesional y en los últimos años juega en categoría regional,  en la segunda catalana, defendiendo ahora la meta del Ampolla.
  24. Jesús Fernández (1988). Madrileño, llegó a debutar en el primer equipo siendo jugador del Castilla, con el que alternaba jugar en Segunda mientras tenía status de tercer portero de la primera plantilla. Tiene, de hecho, una Champions en su palmarés, y después ha jugado en Primera en Levante y Granada, pero sin lograr asentarse, y ahora está en la primera división de Rumanía, en las filas del Sepsi OSK.
  25. Isaac Becerra (1988). El de Badalona, con unas condiciones excepcionales, tampoco ha tenido demasiada suerte. En dos temporadas en el Castilla, apenas jugó. En Girona, más de ciento veinte partidos en segunda, obteniendo un Trofeo Zamora y quedando a las puertas de un ascenso que sí consiguió con el Valladolid, pero no le sirvió para debutar en Primera, se fue al Nástic y de ahí al Córdoba, ahora en Segunda B.
  26. Tomás Mejías (1989). Madrileño, fue importante en el segundo ascenso a Segunda del Castilla (2012) de este siglo y fue el titular la temporada de la permanencia. Jugó siete minutos en liga con el primer equipo, pero se marchó para jugar en Inglaterra, sin demasiada fortuna. Tras pasar por el Rayo Vallecano y por la liga chipriota, volvió al Middlesbrough, y esta temporada juega en el Dinamo de Bucarest rumano.
  27. Jesús Coca (1989). Cordobés, aunque llegó hasta el Real Madrid C, su buen hacer no le otorgó el premio de promocionar al Castilla y volvió a su tierra, debutando en Segunda en el equipo de la capital y después una categoría más abajo en el Lucena. Desde hace siete temporadas es uno de los principales guardametas de la liga andorrana, en la que sus estadísticas dicen que encaja menos de un gol por partido, en el UE Engordany.
  28. Unai Gamboa (1990). Madrileño, otro paso efímero, siendo juvenil fue convocado en varias ocasiones con el Real Madrid C, sin llegar a debutar. Cuando salió de la disciplina blanca, fichó por el Villanueva del Pardillo de la Tercera madrileña y se retiró tan joven que no pudo demostrar si su sueño de niño llegó a tener posibilidades de hacerse realidad.
  29. Fernando Tito Carrillo (1990). Madrileño, sus actuaciones en el Juvenil y el Madrid C, presagiaban una carrera importante. Debutó en Segunda B en San Sebastián de los Reyes y tras una etapa en el Alcorcón B y otra en el Manchego de Ciudad Real, donde era muy apreciado, emigró a la liga sueca.  Con 30 cumplidos y sin equipo conocido en los últimos dos años, quizá esté cercana su retirada definitiva.
  30. Diego García Bravo (1990). Ovetense, en su paso por la cantera blanca llegó hasta el segundo filial, aunque no llegó a debutar. Después pasó por tres filiales más, Zaragoza, Almería y Elche, y luego ha sido un habitual de la Segunda B, en equipos de la Comunidad Valenciana y Andalucía, En el curso pasado, jugó en tercera, pasando del Moralo al Alcobendas Sport, y en este comenzó en el UA Horta, de Segunda B, pero actualmente está sin equipo.
  31. Diego Orozco (1991). Madrileño, tuvo la mala fortuna de ser el suplente de Pacheco en el Juvenil, que lo jugaba todo, pero al menos recordará toda la vida haber conquistado la Copa de campeones en 2010, aunque fuera desde la grada. Después, la competencia era muy dura y no promocionó al Madrid C, de modo que su techo quedó en la Tercera madrileña (Colmenar Viejo) y pronto dijo adiós y colgó los guantes.
  32. Aleix Manzano (1991). El de Girona demostró en el Juvenil, porque en el Madrid C solo pudo sentarse en el banquillo, que había portero, pero le faltó la confianza que otros han podido disfrutar y, tras pasar por varios equipos de Tercera división, sigue viviendo su ilusión por atajar balones en diferentes equipos de la primera catalana, donde es uno de los porteros con más experiencia, actualmente en la UE Vic.
  33. Carlos Molina (1991). Cartagenero, llegó al Real Madrid C y jugó como titular solo un partido de la única temporada que disputó en la cantera. Después de varias cesiones se desvinculó y tiene un buen recorrido por diferentes equipos de Segunda B. Tras una temporada en Unionistas de Salamanca en la que marcó un gran gol de cabeza en Pucela, marchó a La Nucía donde apenas jugó, y ahora es casi indiscutible en el Guijuelo.
  34. Oriol Torres (1991). El barcelonés no tuvo suerte tampoco, pues las lesiones truncaron su incipiente carrera. Perteneciendo aún al juvenil ocupó el banquillo del Madrid C en varias convocatorias, pero no llegó a debutar. Tras su salida, fichó por el Sabadell de segunda B, que consiguió el ascenso esa temporada, pero tampoco llegó a saltar al campo. Su último equipo antes de retirarse fue el Olímpic de Xátiva.
  35. Jacob Sánchez (1991). También barcelonés, y con suerte parecida. Fue fichado desde el Santa Marta para el Real Madrid C, que había ascendido a Segunda B, y solo jugó cuatro partidos. En las dos temporadas siguientes perteneció al Castilla, y desde el banquillo o la grada vio cómo su equipo perdía la categoría. La siguiente la pasó lesionado y abandonó la práctica profesional para dedicarse de lleno a la medicina como radiólogo.
  36. Ricardo Ricky Alonso (1992). El asturiano, que en el juvenil había destacado, fue otra víctima del poderío de Pacheco en el Real Madrid C y tan solo jugó el último partido de la temporada regular. Al menos, debutó en Segunda B con el Cádiz y llegó a sentarse en el banquillo del Alcorcón en Segunda división, sin llegar a debutar. Finalmente, encontró su hueco como entrenador de porteros en diferentes canteras madrileñas.
  37. Fernando Pacheco (1992). Posiblemente, el pacense es el mejor guardameta que ha pasado por la Fábrica en la última década. Triunfó en el Juvenil campeón de Toril, en el Madrid C lo jugó todo en tercera y debutó en Segunda B, y en el Castilla su solvencia le promocionó al primer equipo. Internacional hasta categoría sub-21. Buscando la élite, lógicamente, acabó emigrando a Vitoria, donde ascendió a Primera, y lleva seis fenomenales temporadas defendiendo la meta del Alavés, ya consolidado como un portero de garantías.  Es un consumado especialista en detener penas máximas. Si alguna vez alcanzara la selección absoluta, nadie se extrañaría.
  38. David Soria (1993). Madrileño, otro gran portero, aunque inexplicablemente no pasara del Juvenil. Tras un fugaz paso por Inglaterra, desembarcó en el segundo filial del Sevilla, donde paso a paso y silenciosamente fue ascendiendo peldaños hasta conquistar, con su primer equipo, nada menos que una Europa League sobre el césped. Actualmente, es el habitual guardameta del Getafe y, junto a Pacheco, suma una buena cantidad de titularidades en Primera con el sello de haber pertenecido a la disciplina de la cantera que más y mejores frutos ha dado en los últimos veinte años. Y, a sus 27 años, todavía con mucho futuro por delante.
  39. Rubén Yáñez (1993). Catalán, llegó en edad juvenil y alternó temporadas de mucha participación con otras casi inédito. Pero mostró buenas maneras en el Madrid C y el Castilla, que le sirvieron para llegar a ser tercer portero del primer equipo, así que tiene una Champions en su palmarés. Luego, ni en el Cádiz ni en el Getafe tuvo las oportunidades que sí alcanzó en Segunda en el Huesca, por lo que retornó al Getafe, donde esta temporada ya ha logrado el ansiado debut en la máxima categoría.
  40. Andrés Prieto (1993). Alicantino, llegó siendo juvenil y jugó poco tanto en el Castilla como en el Madrid C, dándose la circunstancia curiosa de jugar antes en el primer filial que en el segundo. De ahí pasó al Espanyol B, donde sí jugó habitualmente. Debutó en Primera con el Málaga, y tras una breve estancia en Leganés, volvió con los pericos, con los que disputó la Europa League. Ahora está en el Birmingham de la Championship inglesa.
  41. Javier Olmedo (1994). Toledano, suplente de Alfonso Herrero en el Juvenil, apenas tuvo oportunidades y se marchó a su tierra, donde debutó con el Toledo en Segunda B. Ha pasado por varios clubes de esa categoría, Getafe B, Ponferradina, At. Levante, donde alternaba titularidades con banquillo y actualmente está de nuevo en Toledo, en el grupo manchego de Tercera, buscando volver a la categoría de bronce.
  42. Alfonso Herrero (1994). También de Toledo, es otro buen producto de la Fábrica, con muchas temporadas (13) en la casa blanca, desde los nueve hasta los veintidós años, con un gran paso por el Juvenil de Ramis y por el Madrid C de Gay, en el que paró cinco penaltis en la última temporada del equipo en Segunda B. En el Castilla no jugó tanto como merecía y emigró al Real Oviedo. Estuvo un año en el Oviedo Vetusta, ascendió al primer equipo y tras tres temporadas en Segunda división, buscó un  nuevo proyecto en Marbella, donde es titular.
  43. Ander Cantero (1995). Navarro, aterrizó cedido en el mercado de invierno para ser el último portero titular de la historia del Real Madrid C, con un gran rendimiento. Después volvió a Osasuna y de ahí a Villarreal, con ambos se sentó en el banquillo sin llegar a jugar en Primera, al Rayo Majadahonda, donde debutó en Segunda, y en la  actualidad es el portero titular del Lugo, siendo uno de los metas más destacados en esa categoría.
  44. Carlos Abad (1995). Tinerfeño, llegó cedido desde la isla al Castilla y permaneció dos temporadas en las que fue de más a menos en su rendimiento. Volvió al Tenerife, donde ya había debutado en Segunda, pero jugó poco y se fue al Córdoba, pero su equipo acabó descendiendo. La temporada pasada probó en la Primera División de Grecia, en las filas del Xanthi, y ahora tiene la misión de ascender a Segunda con el Deportivo de la Coruña.
  45. Sergio Rodríguez ‘Caba’ (1995). Gallego, con unas condiciones magníficas, las lesiones de hombro fueron una tortura en su trayectoria. Grandes actuaciones con el Juvenil y el Madrid C, Disputó los partidos principales de la primera edición de la Youth League. Luego perteneció a equipos gallegos como Racing Ferrol o Barco, y curiosamente sus últimos compases como futbolista fueron en el Bóveda de Regional como delantero.
  46. Sergio Moya (1995). Alicantino, fue fichado para el Juvenil, y su trayectoria fue tan breve que no llegó a debutar, e inició un peregrinaje de cesiones por equipos de la Tercera madrileña, luego por la asturiana, ya desligado del club debutó en Segunda B con el Fuenlabrada, también jugó en el Eldense y ya de nuevo en Tercera ha ido cambiando de equipo cada año hasta recalar en el Plasencia de la Tercera extremeña.
  47. Álex Craninx (1995). Belga con acento malagueño (nació en Málaga), llegó como juvenil y casi siempre con rol de suplente pasó por los dos primeros filiales blancos, aunque en el Castilla solo llegó a disputar cuatro encuentros. Emigró a Holanda y jugó en el Sparta Rotterdam, y tras una corta estancia en Cartagena viajó a Escandinavia, alcanzando allí titularidad y títulos con el Molde, equipo puntero de la Primera noruega.
  48. David Tejero (1996). El de Getafe tuvo buenas participaciones con el Juvenil y fue varias veces convocado con el Real Madrid C, pero no llegó a debutar. Después, Fuenlabrada, Espanyol B, Lealtad (con el que jugó en Segunda B) y Leganés, con el que se sentó en un banquillo de Primera, aunque sin minutos. Tras jugar en Preferente en el histórico equipo de Usera, el Colonia Moscardó, ha vuelto a Tercera con el Móstoles URJC.
  49. David Oliveros (1996). Catalán, en dos temporadas en el gran Juvenil de Ramis llegó a ser convocado en el Real Madrid C, pero no llegó a debutar. Sus condiciones eran fantásticas, pero le penalizaba no llegar al metro ochenta. Lo fichó el filial del Girona y pasó por Hospitalet, donde debutó en Segunda B, después pasó al Lleida, de la misma categoría y ahora juega en la primera catalana, esta temporada en el At. Lleida.
  50. Marcos Lavín (1996). Madrileño, suplente de Oliveros en el juvenil, fue convocado con el Madrid C sin llegar a debutar y después pasó por UD Logroñés y At Saguntino antes de recalar en el Córdoba. Tiene el triste récord de haber descendido primero con el filial desde Segunda B a Tercera y después con el primer equipo de Segunda a Segunda B. Tras ser titular en el Getafe B, ha emigrado a Rumanía y juega en el Voluntari.
  51. Francisco Curro Harillo (1997). Malagueño, con el Juvenil llegó a debutar en Youth League y por la desaparición del Madrid C, emigró al Braga portugués. Después, San Roque de Lepe, Extremadura (debut en Segunda B), UCAM Murcia, San Fernando, Mérida, hasta desembocar en el Arandina del grupo castellano leonés de Tercera.
  52. Rubén Ualoloca (1997). Sin llegar a debutar con el Juvenil, el hispano angoleño nacido en Leganés tuvo que hacer las maletas para fichar por el Espanyol B (debut en Segunda B). Luego, Leganés B, un año casi en blanco en Pontevedra, otro igual en el Hércules, y ahora espera encontrar equipo en el próximo mercado de fichajes.
  53. Daniel Barbero (1997). Madrileño, tampoco llegó a debutar con el Juvenil, y ha ido saltando desde Elche, a Alcobendas, un año en el filial del Millwall inglés, y luego al UCAM Murcia, At. Sanluqueño y Talavera de la Reina, para recalar finalmente en el Salamanca UDS, buscando su hueco en la división de bronce.
  54. Luca Zidane (1998). El de Marsella, con apellido ilustre, tuvo muy buena trayectoria en el Juvenil, jugó dieciséis partidos en Youth League y su paso por el Castilla fue un tanto irregular, pero en su palmarés hay una Champions como tercer portero del primer equipo, con el que debutó en Primera. La temporada pasada, en el Racing de Santander de Segunda, no pudo impedir el descenso, y ahora repite categoría con el Rayo Vallecano.
  55. Javier Belman (1998). Alicantino, uno de los héroes del Juvenil tricampeón de José María Gutiérrez (Liga de División de Honor, Copa de Campeones y Copa del Rey) con actuaciones memorables, estuvo tres temporadas en la portería del Castilla, siendo convocado en varias ocasiones con el primer equipo sin llegar a debutar, y ahora prueba suerte en el Fuenlabrada, con el que ya ha debutado en Segunda División.
  56. Andriy Lunin (1999). Internacional absoluto por su país, Ucrania, llegó a la disciplina blanca hace tres temporadas, y con ficha del Castilla se sentó en el banquillo del primer equipo antes de salir cedido al Leganés, donde debutó en Primera División. La temporada pasada comenzó cedido en el Valladolid, pero solo jugó Copa del Rey y pasó al Oviedo donde contribuyó decisivamente a la permanencia del equipo en Segunda. Esta temporada espera que pronto llegue el momento del ansiado debut con el Real Madrid, porque condiciones para conseguirlo tiene de sobra.
  57. Elías Ramírez (1999). Muy poca fortuna la de este malloquín con su estado físico, pues llegó cedido desde el Mallorca para el Juvenil y no llegó a disputar ningún partido oficial. Volvió a su club de origen aún en edad juvenil y ahora pertenece al Mallorca B de la tercera balear, pero las lesiones están lastrando su progresión.
  58. Adrián Fernández (1999). Otro representante de la prolífica localidad madrileña de Móstoles. Tras diez años en la Fábrica, en las que mostró muy buenas maneras hasta llegar al primer Juvenil, marchó a cursar estudios universitarios a Estados Unidos. Allí sigue jugando con su equipo, el Oregon State Beavers de la Universidad de Oregón.
  59. Darío Ramos (1999). Valenciano. Fichado desde el Zaragoza para el Juvenil, llegó a ir convocado con el Castilla, sin llegar a debutar. Jugó Youth League con el Juvenil blanco y se marchó al Albacete, con el que llegó a sentarse en el banquillo, sin debutar en Segunda, pero sí jugó en Tercera con su filial. Esta es su segunda temporada con el filial del Getafe, con el que es titular en Segunda B.
  60. Diego Altube (2000). Madrileño, llegó en edad juvenil a la Fábrica desde el Valladolid. En el Juvenil destacó sobremanera, tanto en División de Honor como en Youth League y esta es su segunda temporada en el Castilla de Raúl González. Además, es el tercer portero de la primera plantilla y se sienta con frecuencia en el banquillo que dirige Zinedine Zidane. Antes o después demostrará que puede ser un portero de primer nivel.
  61. Moha Ramos (2000). Tinerfeño. Tiene un palmarés interesante, pues sin llegar a jugar en una categoría por encima de Segunda B, tiene un Mundial de Clubes con el primer equipo blanco, puesto que entró en la lista oficial en el de 2017. Destacó en el Juvenil, jugó poco en el Castilla y se marchó cedido al Birmingham inglés, aunque solo llegó a jugar en el filial. Esta temporada busca su sitio en el histórico Real Unión de Irún.
  62. Adrián Rodríguez (2000). Nacido en Mallorca, el hispano argentino, con muy buenas condiciones y un físico imponente, no pudo pasar de ser el tercer portero del Juvenil en su último año en la cantera, así que se marchó al Albacete. Allí jugó con su filial en tercera, pero se sentó varias veces en el banquillo del primer equipo en Segunda, sin llegar a debutar. Ahora juega en Segunda B, en el filial del Alavés.
  63. Toni Fuidías (2001). El catalán lleva ya ocho temporadas en la cantera blanca. Con su metro noventa y cinco, ha participado en la consecución de la primera Youth League de la historia blanca y actualmente pertenece a la plantilla del Castilla, con el que ya ha debutado en Segunda B. Mucho futuro por delante.
  64. Juanpe Gil (2001). Madrileño. Tras una precoz gran temporada en el At. Pinto de la Tercera madrileña, fue fichado como tercer portero para el Juvenil blanco y cumplió con su rol. Jugó apenas dos encuentros oficiales, pero demostró que tiene buenas maneras y ahora es el meta titular del filial del Alcorcón.
  65. Luis López (2001). El murciano está en su quinta temporada en la Fábrica. Es un guardameta de muchos quilates y puede presumir de haber sido el titular en la Youth League 2020, resultando su concurso decisivo en la victoria final. Ahora comparte, con Altube y Fuidías, la portería del Castilla y está llamado a ser un portero que dará que hablar seguro en la próxima década.
  66. Adrián Romero (2002). Con este madrileño entramos en la última terna de porteros que defienden la meta del primer Juvenil. Es su tercera temporada en la cantera y no le ha dado tiempo aún a estrenarse bajo palos. Con el nuevo año seguro que disfrutará de alguna oportunidad, pues tiene el rol de tercer guardameta.
  67. Lucas Cañizares (2002). Nacido en Valencia, su apellido forma parte de la historia del club, pues su padre, Santiago, también pasó por la cantera y jugó en el primer equipo. Fue el tercer portero en Nyon, en la fase final de la Youth League ganada. Ha entrado en alguna convocatoria tanto en el Castilla como en Primera División y ha jugado ya, con muy buena nota, en División de Honor.
  68. Mario de Luis (2002). También madrileño, estuvo, siendo un niño, seis cursos en la Fábrica, y tras un paréntesis de cuatro años en el Rayo Vallecano, ha sido un fichaje importante para el Juvenil esta temporada. Por la lesión de Lucas, se ha hecho con el puesto de titular, dejando muestras de su talento partido a partido.

Hasta aquí, dos décadas de porteros que han impedido tantos goles como locales en los campos de la vieja Ciudad Deportiva de la Castellana, en Las Rozas, en Alcobendas, en la nueva Ciudad Deportiva de Valdebebas y también en el Santiago Bernabéu, en aquellas inolvidables fases de ascenso del Castilla con las gradas repletas. A partir de ahora, se continuará escribiendo la brillante historia de la cantera del Real Madrid y muchos de estos nombres, más los que irán apareciendo en el futuro, contribuirán a seguir haciéndola muy grande. Quedará en nuestro recuerdo.

 

Fotografías: Real Madrid y Fermín Martín Espinosa (ADN BLANCO).

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